Hace tiempo que el inglés ha irrumpido con fuerza en nuestra forma de llamar a las cosas, y el mundo empresarial no es para menos. Hoy en día, multitud de términos de procedencia inglesa han sustituido a los tradicionales nombres en castellano. Por ejemplo, últimamente vemos en muchas tarjetas de visita o perfiles de redes sociales el término CEO, cuyas siglas corresponden a Chief Executive Officer, que en español se traduce como “Oficial Ejecutivo en Jefe”.

 

Pero ¿qué significa ser el CEO de una empresa?

 

Los cargos corporativos en una empresa están conformados por diferentes niveles, en función de la responsabilidad que tenga cada uno dentro de la organización.

CEO se suele utilizar para definir a la persona con la más alta responsabilidad o al cargo de mayor rango. Sin embargo, puede confundirse con la figura del “Presidente” o “Director General”. La primera, suele recaer en el fundador de una organización y en muchas empresas su figura es más representativa que ejecutiva. Por su parte, el Director General ejerce un rol más operativo, del día a día, y se encarga de llevar a término la estrategia definida por el CEO.

Su labor es diferente según cada organización, ya que pueden darse distintas combinaciones en la jerarquía de los altos cargos.

La labor que tiene un CEO se centra en el papel de líder y máximo representante de la compañía. Lo que significa que sobre sus hombros recae la correcta marcha del negocio y el cumplimiento de los valores y objetivos. Su visión global y conocimiento profundo acerca de la compañía, le permite definir la visión y el propósito de la organización, fundamentales para orientar la actividad diaria de la empresa. Además, debe tener una fuerte relación de networking, estando en contacto también con inversores y accionistas.

Destaca por su visión estratégica

Estas diferencia entre los diferentes cargos es más visible y entendible en las grandes empresas. En las pymes, el término sí se puede hacer compatible con el puesto de ‘presidente’ o ‘director general’ o incluso no existe la figura de CEO.  En las empresas más pequeñas, el director ejecutivo también puede supervisar otras muchas tareas como: el presupuesto, contratación, compras y gestión del día a día.

 

Lo que está claro, que sea cual sea la denominación con la que nombremos a los cargos de una empresa, la jerarquía, funciones y responsabilidades de cada persona deben quedar perfectamente definidas, para que la coordinación de todo el equipo sea lo más eficiente posible y poder evitar así problemas internos dentro de la empresa.

 

Otros términos

  • CFO (Chief Financial Officer):  Director Financiero.
  • CMO (Chief Marketing Officer): responsable de las actividades de Marketing.
  • COO (Chief Operating Officer): Director de Operaciones, responsable de las operaciones diarias de la empresa.

 

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