La pregunta más importante que debes hacerte antes de buscar al socio ideal es: ¿Realmente necesito un socio? Pues a veces buscamos en un socio lo que podríamos resolver con otras alternativas, por ejemplo: fichando un empleado experto, con ayudas a la financiación o subcontratando a un asesor.

Si la respuesta es sí, ten en cuenta que no cualquier persona o empresa vale, pues trabajar con un socio adecuado, sin duda, marca la diferencia en el desarrollo de tu negocio.

La pregunta más importante antes de buscar al socio ideal es: ¿Realmente lo necesito?

 

Hoy en día existen multitud de medios para encontrar un socio, desde redes sociales como LinkedIn a programas de Networking promovidos por diversas empresas e instituciones, por no hablar de los contactos personales como familia o amigos. ¿Entonces cómo cribar para elegir a nuestra media naranja empresarial? Siguiendo los siguientes pasos básicos:

1. ¿Qué necesito de un socio? Si tienes dinero para invertir, quizá quieras buscar a un socio que tenga buenas conexiones o viceversa, puedes crear una sociedad en la que tú llevas la gestión, mientras que tu socio aporta sólo la financiación. O quizás necesites un buen socio estratégico con acceso al mercado que te facilite la internacionalización o expansión.

2. Complementario Contar con un socio complementario es mucho más enriquecedor para el proyecto, ya que aporta un valor añadido. Con un socio que te complemente o solucione ciertas fallas de tu empresa, evitarás una duplicidad de roles y los problemas en la gestión diaria que éstos conllevan.

3.¿Cuál es la reputación del socio potencial Trata de hablar con antiguos empleados o compañeros para descubrir cómo es trabajar con él. Confirma que tiene los contactos que asegura conocer y si estás buscando a alguien para financiación, comprueba que sus cuentas son verdaderas. Ante todo verifica que tu nuevo aliado no sea una empresa morosa.

4.Visión compartida La misión, visión, valores y por supuesto, los objetivos del negocio deben ser similares entre los socios para asegurar que la línea de desarrollo y crecimiento de la empresa va en la misma dirección y no suponga un conflicto en la toma de decisiones.

5.Todo por escrito Fijando unas bases al principio evitaremos tensiones innecesarias en el futuro. A la hora de comprometerse con un socio es imprescindible elaborar un protocolo de actuación en el que queden definidas las normas y roles de cada socio. De esta forma dejamos claras responsabilidades y derechos, además no debemos olvidar añadir cómo se solventarán las posibles situaciones de conflicto, por ejemplo: la salida de uno de los socios, opciones de venta,…

 

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