La última  película de Will Smith, Belleza oculta, me  ha dado pie a escribir sobre el liderazgo de un equipo.

En primer lugar  sobre el liderazgo personal. Un conflicto emocional no resuelto, afecta directamente a la manera en la que lideramos a nuestro equipo.

Un flashback nos muestra el tipo de liderazgo que ejercía Howard Inlet (Will Smith) con sus colaboradores. En el discurso de una celebración hace mención a los tres factores que considera importantes en la vida: el tiempo, la la muerte y el amor. Aparece como un líder consciente y respetuoso hacia las personas, cercano, con humor y reconocimiento hacia su equipo.

El liderazgo  tiene un efecto bidireccional, no sólo  del líder hacia su equipo, también en sentido contrario.

¿Qué ocurre cuando el líder del equipo se debilita y deja de liderar? Intuitivamente podríamos responder que el equipo busca a otro líder, o que se hunde… En la película, es el equipo el que abraza al líder ausente para recuperarlo. El equipo es el espejo del líder. Personas que han sido respetadas, valoradas y queridas, devuelven respeto, valor y amor por la persona que les dirige, que les lidera, que les mueve a sacar lo mejor de sí mismos incluso desde el presentismo más absoluto.

Liderar un equipo es conectar con personas con las que compartimos, cuando menos, un objetivo común. Un equipo funcionando es un gran despliegue de interconexiones donde es imposible esconder lo que somos, es una galería de espejos müttantes que nos brinda la oportunidad de mirarnos, aceptarnos y seguir adelante con excelencia.

El tiempo, la muerte y el amor, emparejados perfectamente con los tres colaboradores, desarrollan la estrategia para alcanzar el objetivo común, recuperar (mental y anímicamente) a su líder. El efecto que estos tres personajes tienen en ellos forma parte de un segundo plano, un plano personal situado al margen del objetivo principal. No hay ego, cada cual ocupa su lugar, sabe qué debe hacer.

Finalmente, el equipo logra que su líder sea un observador de sí mismo, que tome conciencia y tome una decisión. No la revelo por si no has visto la película.

La calidad de un líder determina la calidad de  su equipo, sobre todo la calidad humana, porque lideramos personas en un tejido de historias.

Autora: Clara Espí.